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LOS NIÑOS Y LA TELEVISIÓN

Enviado por xsmall el 06/03/2011 a las 22:35

Captura_de_pantalla_2011-03-06_a_las_22.31.52.pngLas vacaciones partieron. De un momento a otro, no hay que despertar a los niños a las 7 de la mañana, no hay que perseguirlos para que tomen rápido el desayuno, ni para que se acuerden de llevar todos los cuadernos al colegio. La rutina de siempre cambia 180 grados y empezamos dos meses con distintos horarios, paseos y entretenciones.

El desafío de inventar panoramas a los hijos se vuelve más intenso. Invitar amigos, ir a la piscina, ver películas, todo vale mientras los niños están de vacaciones en la casa. Prender la televisión se hace tentador. Los programas de monos animados están a la mano, y son carta segura para mantener a los niños entretenidos, callados y tranquilos. Pero ¿Tiene efectos negativos la televisión en los niños? ¿les ayuda en algo? ¿cuánto rato debieran ver?. Son preguntas que todos nos hemos hecho en algún momento.

La televisión es entretenida, dinámica, con programas para todos los gustos y la edades. Para los niños, puede ampliar su rango de intereses y conocimientos. Ver un velero por primera vez en una pantalla, puede llevar a averiguar más de ese tema y quizás en el futuro, puede transformarse en un hobby. Ver una serie de baile y canto, puede sembrar la inquietud por una carrera ligada al ámbito de la música, a pesar de no tener ningún familiar en el rubro. A través de los programas, las películas y las series, los niños pueden conocer realidades que de otra manera, quizás nunca conocerían.

Existen innumerables estudios acerca de los efectos de la televisión en los niños. Uno de los efectos positivos que se mencionan es que aumenta el vocabulario y les permite conocer otras culturas, países y problemas del mundo. Un niño que nunca ha viajado puede conocer de la guerra de Afganistán o de la pobreza de África.

Sin embargo, la televisión para los niños tiene importantes efectos negativos que es bueno conocer y considerar. En primer lugar, ver televisión es una actividad pasiva, física y mentalmente. La información fluye hacia una dirección, sin que se necesite mayor esfuerzo para recibirla. De esta manera, la actividad física desciende y con ello tiende a aumentar el sobrepeso infantil, el consumo de bebidas y de comidas poco saludables. Los estudios han mostrado que la actividad física que los niños hacen antes o después de ver televisión no compensa las largas horas frente a la pantalla.

Para un niño, estar varias horas viendo televisión, le quita tiempo para explorar e involucrarse en actividades del mundo real. Al no interactuar con otros, las habilidades sociales se ven afectadas, ya que no hay un grupo de amigos con el cual vivir experiencias nuevas. Se ha descubierto un mayor porcentaje de bullying a los niños que ocupan la mayor cantidad de su tiempo frente a la pantalla.

Los estudios han demostrado que mientras más televisión ve un niño, tiende a involucrarse menos en las actividades relacionadas al estudio y de aprendizaje. La televisión les entrega un mundo de fantasía creado por adultos, lo que limita la capacidad de crear sus fantasías propias. Se ha encontrado que los niños que ven más televisión tienden a ser menos cooperadores, menos imaginativos, y menos entusiastas acerca de aprender, comparado con los niños que ven menos o nada de televisión.

Entre los profesionales que se han dedicado a estudiar este tema existe consenso en que los niños menores de 2 años no debieran ver televisión. A esta edad, la televisión es una confusión de movimientos, ruidos y colores que no pueden entender ni organizar en un esquema mental. El promedio de una escena de TV dura 8 segundos y un
niño de menos de 2 años no alcanza a procesar esta información en su cerebro en desarrollo. Los primeros cinco años de vida son los más importantes en desarrollo cerebral, y la televisión puede afectar negativamente este proceso. Para niños mayores de 2 años, la sugerencia de los Pediatras es no más de 2 horas al día. Es importante considerar que a esta edad, los niños creen que los personajes realmente viven detrás de la pantalla, adentro de la televisión. Tienen una visión del mundo muy literal y concreta. Lo que ven en la TV es lo que en realidad existe.

¿Y qué pasa con la violencia en la televisión?
No ha sido probado aún que ver programas violentos de TV va a llevar a un niño a ser más violento en el futuro. Pero los expertos están de acuerdo que no es beneficioso exponer día tras día a un niño a contenidos agresivos. Los estudios muestran que los niños se vuelven menos sensibles al dolor y sufrimiento de otros y muestran un mayor temor del mundo que los rodea. Están mas propensos a reaccionar agresivamente hacia otras personas, y en general, piensan que existe más violencia en el mundo de la que en realidad existe.
La televisión llegó para quedarse, pero los padres tenemos gran influencia en cuánto my qué programas ven nuestros hijos. En este verano conviene sentarse a pensar en el rol de la pantalla negra en nuestra casa. ¿Está la televisión ubicada en un lugar muy importante en la casa?, ¿Se prende cada vez que alguien entra a la pieza donde está?, ¿Es parte del ruido de fondo del día a día?. En caso de que la mayoría de las respuestas sean sí, siempre hay una manera de volver a tomar el control en este tema.
La regla de oro es: mientras menos, mejor.
Si vemos a nuestros hijos muy insistentes con ver monitos, o la idea de prenderles la televisión para dormir hasta más tarde un sábado cruza nuestra mente a menudo, acordémosnos a la vez que eso tiene un costo a largo plazo en los niños, un costo que se puede ahorrar en gran medida apretando fuerte el botón OFF.

Josefina Larrain
Psicóloga Infantil PUC

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