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EL TIEMPO LIBRE EN LOS NIÑOS

Enviado por xsmall el 06/03/2011 a las 22:21

Captura_de_pantalla_2011-03-06_a_las_22.12.55.pngDomingo en la tarde. La madre mira el calendario de la semana y se planifica: Lunes, Tomas va a futbol, la Jacinta a clases de ingles, tengo que avisarle a las mamas del turno que ese día la Jacinta no se vuelve con ellas. Martes, Diego tiene tenis, Tomas atletismo y la Jacinta clases particulares de matemáticas en la casa. Miércoles,  temporada de pruebas, llamar a la profesora para que les venga a hacer reforzamiento. Jueves, Tomas se queda a futbol de nuevo, la Jacinta va a probar las clases de arte a las 5, y Diego tiene Batería. Viernes, hay dos que tienen cumpleaños, comprar regalos y conseguir turno. Y el sábado, los niños tienen partido…”

Los Deportes, el Arte, la Música, los Idiomas. Hoy en día tenemos cada vez mas opciones y oportunidades para nuestros hijos. Afortunadamente, existe la posibilidad de desarrollar los talentos de los hijos a través de clases especializadas, entrenamientos y experiencias guiadas por un adulto experto. Si a nuestro hijo le gusta la vida al aire libre, bienvenidos los Scouts. Si vemos interés por la música, el coro, las clases de guitarra, piano o batería son ideales. Y para que decir los deportes, existe la posibilidad de entrenar casi cualquier deporte que a un niño le interese.

Participar de estas instancias tiene muchos beneficios para los niños y su desarrollo. En primer lugar, es entretenido. Una actividad extraprogramática en general es elegida, no obligatoria, por lo que permite pasarlo bien y conocer a otros niños que comparten los mismos intereses y habilidades. Un niño que se siente diferente a los de su curso de colegio, encuentra un grupo de amigos en Basketball que se parecen mucho a el, y ya no se siente raro.

En segundo lugar, fomenta el desarrollo de una competitividad sana. Cuando los niños participan de actividades extraprogramáticas, experimentan las ganas de ser buenos en lo que hacen y viven la experiencia de exponerse al publico (jugar partidos, hacer exposiciones o representaciones). Esto los lleva a esforzarse por lograr buenos resultados, desarrollando la perseverancia y a la vez la capacidad de mostrar su desempeño frente a un publico.

Cuando se trata de actividades grupales, aprenden a trabajar en equipo. En un equipo de futbol, si hay un jugador  bueno, pero que no pasa la pelota, el equipo no gana. Todos dependen del arquero, los defensas, los laterales, el central y el delantero para ganar. Así se aprende a distribuir tareas en el equipo, a liderar algunas veces, obedecer en otras, resolver conflictos y tolerar la frustración de perder.

Aprenden a relacionarse con adultos que no conocen de antes, en un ambiente con menos reglas que el colegio. Aquí los niños se ven enfrentados a presentarse delante de otros y a hacerse notar para ser tomados en cuenta. Deben negociar con los profesores o entrenadores para lograr lo que quieren (ser designados en un puesto especifico en una representación, jugar el partido que quieren, tocar la canción que les gusta, etc.). Cuando participan en mas de una actividad a la vez, los niños aprenden a establecer prioridades y a manejar una semana ocupada con distintas obligaciones y exigencias.  

Todas estas consecuencias positivas permiten que los niños no solo vayan adquiriendo conocimientos en el colegio, sino que se beneficien de participar de otros contextos que los ayudaran en el futuro a ser personas mas completas, con ventajas a la hora de entrar a la universidad, buscar trabajo y/o estudiar en el extranjero.

Cuales podrían ser las desventajas?
Existen estudios que afirman que con el aumento de las madres trabajando jornada laboral completa, han aumentado la cantidad de actividades extraprogramáticas a las que los niños asisten después del colegio. Esto puede ser beneficioso o perjudicial para los niños. Como en la mayoría de las cosas en psicología., la respuesta es “depende”.

El horario y las exigencias del colegio es un punto a considerar. Entran a las ocho de la mañana y salen a las cuatro de la tarde, y al llegar a la casa quedan tareas por hacer y pruebas que estudiar. Si a esto le sumamos varias actividades extraprogramáticas, el resultados puede ser que el niño llegue a la casa con un alto nivel de cansancio, que si se hace habitual, puede llegar a afectar su concentración, energía y animo. Asimismo, también es importante considerar el cansancio y desgaste familiar que tiene para los padres trasladar a los niños a sus distintas actividades, preparar las colaciones, arreglar los turnos y comprar materiales.

A la vez, participar de actividades estructuradas, con instrucciones y horario de entrada y de salida, puede disminuir la capacidad de los niños de imaginar, de ser creativos e inventar sus propios juegos. Se ha comprobado que el llamado juego libre e informal, estimula la iniciativa, la espontaneidad, entre muchas otras cosas. Tener un tiempo en que el niño pueda pensar “Y ahora, ¿A que juego?”, les permite enfrentarse a un desafío: entretenerse a si mismos, y les da la oportunidad de crear su propio mundo y pasarlo bien, sin la supervisión directa de un adulto. La frase típica que escuchamos y dijimos cuando niños “Mama, estoy aburrido”, se repite mas en niños que están acostumbrados a panoramas estructurados, en donde se les dice que hacer y como hacerlo.

De esta manera, bienvenidas las actividades extraprogramáticas que estimulen los talentos de los hijos,  pero siempre teniendo en cuenta la cantidad y la importancia de dejar tiempos de juego libre a los niños. Que se repita a menudo la frase “Mama, me voy a jugar a fuera…”, para verlos experimentar, ensuciarse y entretenerse con sus inventos. Ahora que se acerca el fin de año, y se empieza a planear el 2011, que mejor que mirar la agenda de nuestros hijos y ver que tengan tiempo para disfrutar su niñez.

Josefina Larrain/ Psicóloga Infantil PUC

foto | xsmall.bank

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